viernes, 31 de agosto de 2007

BUFFY, 2ª TEMPORADA, La Familia Crece

Pues seguimos con Buffy, y su segunda temporada, que empezó a emitirse por primera vez en el año 1998 (que tiempos aquellos). Ojo, que el post viene con spoilers (spoilers de hace diez años, pero spoilers al fin y al cabo)

El Maestro ha muerto (como se vio en la temporada pasada), y Buffy regresa de las vacas de verano en casa de su papá. Sin embargo viene con un comportamiento frío y distante al parecer porque aun sigue acojonada por su enfrentamiento con el vampirote ese.


Vaya peña friki, Dios mío

La tónica de la serie sigue siendo la misma, es decir capítulos entretenidos sin mucho argumento, y Buffy haciendo de las suyas (que que wena se está poniendo la jodía...). Sin embargo, en esta temporada poco a poco el Master va ahondando y definiendo cada vez más la personalidad de sus creaciones, como es el caso de Giles en el capítulo 8 de esta temporada, titulado Los Años Oscuros, en los que descubrimos que en su juventud, el estirado inglés fue un poco más rebelde de lo que es ahora, y tuvo sus contactos esotéricos y con otras cosas (ah, los 60, sexo, drogas y rock’n’roll...). Curiosamente Wheddon tiene en mente un proyecto que trataría de esta parte de la vida de Giles, siendo este tío una especie de John Constantine, a ver que pasa.

En el capitulo 3 entra en escena Spike, interpretado por James Marsters, quien no podía ir a la playa para no ponerse moreno (y no es coña). Viene acompañado de una vampira que no desencajaría mucho en la película de Alguien Voló Sobre el Nido del Cuco, porque macho la tía está zumbada que te cagas, y que está interpretada por Juliet Landau (hija del acojonante Martin Landau, y sin parentesco con Alfredo Landau).



Oish, que monería de peinado

Spike viene en plan chulesco, con una gabarda de cuero que según él pertenecía a una caza vampis que se cargó, pero claro, Buffy es Buffy, y no se lo pone fácil. Frustrado (del latín frustra, en vano) por ello, lo primero que hace es cargarse al Elegido (ups, se me olvido hablar de él en el anterior post...), y se queda como el supuesto malo maloso de la temporada, empecinado en fastidiarle la vida a nuestra querida Buffy, contratando a los miembros de la orden de Taraka para que se carguen a la jodía. En este momento aparece una nueva caza vampis, Kendra, en Sunnydale, y que personalmente me cae gordísima.

Ni la orden de Taraka puede con Buffy, y Spike decide secuestrar a Ángel (ya sabéis el depre este que va dando la brasa siempre), para utilizar su sangre en un ritual para devolverle la cordura a Dru, mientras Buffy tiene que aprender a trabajar con Kendra, quien le tiene ganas a Ángel, por aquello de que es vampiro y esas cosas. Las dos cazadoras, juntas pero no revueltas, fastidian los planes de Spike, le tira un órgano encima y le quema el garito (que tía). Después de esto Kendra se larga (adiós con el corazón).

Entre capítulo y capitulo chorra, podemos encontrar a Spike en silla de ruedas, recuperándose de la leche del órgano y planeando resucitar a un demonio, que al parecer trocearon en los tiempos en que Moisés jugaba a las bolas, y mientras tanto el julay del Ángel se trinca a la Buffy con nefastas consecuencias, y no me refiero a que no se quedara satisfecho, sino que el tío tiene su momento de felicidad (toma y yo también lo tendría, no te jiba), y pierde su alma, haciendo su entrada Angelus.


¡¡¿Así quieres hacerlo...?!!

Angelus es más cabrón que una garrapata en celo, y empieza una especie de guerra fría contra Buffy, liándose a mordiscos con todo el que tenga relación con ella, y ayudando a Spike y Dru en la resurrección del Juez, un demonio tela de chungo, neng.

Una vez devuelto a la vida el Juez, la pandilla basurilla se mete en el centro comercial dispuestos a hacer una matanza. Buffy ni corta ni perezosa se lía a bazookazo limpio con el demonio, aunque aun no está lista para matar a Ángel.

La señorita Calendar, tecnobruja que aparece de refilón en la primera temporada, descendiente de los gitanos que maldijeron a Angelus en sus años mozos e interés romántico de Giles, trata de repetir el ritual y devolver el alma a Angelus, pero antes de hacerlo Angelus decide invitarla a merendar, siendo ella la merienda, y no puediendose realizar el dichoso ritual.


Que mal le sienta la fabada a este hombre leñe...

Giles se mosquea. Buffy se mosquea, y toma la decisión de cepillarse, digo de cargarse (que no está la cosa p’a escenitas de cama), a Angelus.

El trío vampirito se pilla de un museo una tumba del año pi, que contiene un demonio con una espada clavada en el pecho, y que al parecer, en el momento en que se quite la espada, el mundo se va al Infierno (literalmente vaya).

Kendra vuelve, sólo para ser asesinada por Dru, creyendo la poli que Buffy es la asesina. Giles es secuestrado y engañado por Dru par que le diga el ritual por el cual todo se vaya al carajo, y Buffy con un poco de mala leche contenida, se va a darle lo suyo a Angelus, viendo sorprendida como Spike se lo entrega Angelus a cambio de que le deje marchar con Dru, y los antiguos amantes se lían a mamporros, mientras Willow, que se habría leído ya otro libro de Harry Potter y ya sabía más de magia, consigue repetir el ritual y devolvernos a nuestro julay favorito. Sin embargo, Buffy, le clava una espada en el pecho, y diciéndole que lo ama lo lanza a la boca de Acathla, con la próxima parada en el Infierno.

La temporada acaba con una Buffy hecha polvo, buscada por la poli, expulsada del insti, y con su identidad secreta revelada hasta a su madre (como en Smallville que guay).



Cordelia Si que Tiene Carisma (la Cogio Ezú?)

Aparte de esto podemos ver la evolución de los personajes secundarios: Willow avanza en sus estudios de brujería y se echa un noviete: Oz (Seth Green), guitarrista de un grupo que toca en el Bronze. Xander sigue con su vena cómica, y tiene su affair con Cordelia (Charisma Carpenter), quien empieza a tener un poco de más protagonismo en este temporada. Nos cuentan más sobre el pasado de Ángel, y hay capítulos interesantes como el de la Muerte Asesina, para mi gusto uno de los más interesantes, o en el que Xander intentando que Cordi se fije en é desata que todo el instituto se enamore de su persona... Excepto Cordi.

Curiosidades: en el capítulo 11 (Ted) hace su aparición el fallecido John Ritter, que conoceremos todos por su papel en Apartamento Para Tres, haciendo de novio robot de la madre de Buffy. Este capítulo tendrá repercusiones en el futuro.
En el capítulo 21 (Un Asunto Escamoso) aparece hecho un lechón Wentworth Miller , más conocido como Michael Scofield en Prison Break.

Pos hasta aquí llegamos en la segunda y menos mal, más interesante temporada de Buffy Hinca...Digo Caza Vampiros. Seguiremos informando.


3 comentarios:

Yota dijo...

El final de esta temporada fue brutal con Buffy y Angel y el tema de Christopher Beck de "Close your Eyes"

SuperSantiEgo dijo...

Pues yo me tragué las siete temporadas en batería. Un poco irregular, pero bien. Las dos últimas me decepcionaron un poco. Tengo pendiente hacer un examen general, pero desde luego la conclusión está clara: "Todo se arregla a hostias". La escena de Buffy siendo psicoanalizada por el vampiro psicólogo ha pasado a mi antología personal del disparate absoluto, igual que el vampiro que se niega a morderla cuando ella llega del trabajo de la hamburguesería oliendo a fritanga. Y el capítulo musical, de escojone absoluto.

El último capítulo de la séptima temporada es para matar a Wheddon: es una mala copia del final de Spawn, que era mala de por sí.

Ahora estoy con Angel, y la verdad es que tiene algo más de coherencia y no se pierde en rollos juveniles. A ver si no se me estropea al final.

Anónimo dijo...

plumbers crack ?