martes, 4 de septiembre de 2007

BADAJOZ OR BUST



Señores, me dispongo a relatar la última situación surrealista, digna de un gag de los Monty Phyton y que me sucedió el pasado domingo día 2 de Septiembre.

Me encontraba disfrutando de la serie del maestro Joss Buffy Caza Vampis, cuando me llaman por teléfono. Como es lógico lo cojo y escucho una voz que no lograba reconocer que me dice:

-Quillo ¿tienes algo que hacer? Que vas a tener que hacer

Cuando por fin reconozco la voz contesto:

-Ah, hola Mayo que pasa.

-Te vienes a dar una vuelta con Manoli y conmigo en el coche? Tu sabes a gastar gasolina...

En vista de que la verdad la tarde del domingo se presentaba aburrida, decidí irme con ellos, sin saber lo que me depararía el destino

-Paso a buscarte.

Dicho y hecho, mi amigo Mayo me recoge, recogemos a la chica y nos vamos a un pueblo cercano a tomar un helado del McDollar. Hasta ahí todo normal.

Salimos a las 21.30 del McDollar y nos montamos en el coche, echamos gasolina, compramos una litrona pal camino y una botella de agua, y ahí empieza mi propio episodio de Dimensión Desconocida.

Tras una hora de camino, en que no sabía ni donde estaba, me da por preguntar:

-Mayo, ¿Dónde leches vamos?

- A un sitio muy guapo, pero que está muy lejos

- ...

El camino seguía y cuando me di cuenta estábamos en la sierra norte de Sevilla, a más de 100 Km de mi casa. En ese momento, el conductor se da cuenta de que se ha perdido, llama a un amigo pidiendo indicaciones y sigue conduciendo. Cualquier persona normal, en esta situación, daría la vuelta, pero mi amigo Mayo no, él seguía adelante, adentrándose en la oscuridad...

Sonaba Extremoduro en el CD, y yo estaba cantando detrás, intentando no pensar en cómo había llegado a esta situación, de perrente, el culpable de mi desdicha dice:

-¿Habéis visto ese cartel?

-No, ¿qué cartel?

- Ponía “Provincia de Badajoz”

Como un loco empiezo a mirar por todas las calles, buscando una señal, entonces veo la matricula de un coche: matricula de Badajoz, y en la parada de un autobús: Junta de Extremadura... Eran las 11 de la noche...

Así estábamos, en medio de una carretera perdida de la mano de Dios, más solos que la una, esperando que un psicópata con un garfio, o cualquier cosa rara salida de una leyenda urbana nos hiciera algo, o nos indicara como volver a casa... Pensé en chocar mis zapatos de esmeraldas, y pensar en “No Hay nada como el hogar”, pero me di cuenta que eso era surrealista hasta para esa situación...

Seguimos gastando Km, sin saber dónde leches vamos, yo cada vez más agobiado, pensando que todo era un sueño, cuando Manolo se pone a conducir... Llegamos a un cruce: Badajoz 154 Km a la izquierda, Córdoba 130 Km a la derecha.

En mi inocencia, propongo ir hacia Córdoba para al menos estar en Andalucía, pero Manoli gira hacia Badajoz: Así conocemos Badajoz, y entramos en autopista...

Seguimos haciendo Km y Km sin ver nada conocido, cuando por fin en lontananza atisbo un cartel que pone Sevilla. Nunca en mi vida me he alegrado tanto de ver ese nombre.

Giramos como es lógico hacia donde nos indicaba el cartel, y tras un par de horas llegamos a nuestra amada casa, cuyo suelo besé en plan Juan Pablo II. Eran las 3.00 a.m, y llevábamos conduciendo desde las 21.30

Resumiendo que entre la ida y la vuelta nos hicimos prácticamente los Km. que hay desde Sevilla a Madrid, para al final no llegar a ninguna parte... Ayer me llamó mi amigo, y al cogerle el teléfono tuve miedo. Informaos antes de montaros con gente conocida en el coche chavales...

PD-Por cierto Ternin, te he copiado lo de poner el avatar al principio, espero que no te moletse el plagio

4 comentarios:

Ternin dijo...

Es no es copiar ni ná de ná, coño. Por cierto, recuérdame que nunca me monte en el coche con ningún colega tuyo.

Cabeza Central dijo...

No te montas ni tu ni yo vamos, que vaya experiencia surrealista vamos...

SuperSantiEgo dijo...

Pues bien bonito que es Badajoz. Yo viví-trabajé allí varios años.

Cabeza Central dijo...

No niego la belleza de la ciudad, pero macho a las 12 de la noche, sin saber ni siquiera dónd estás, en medio de la nada, no está la cosa para hacer turismo